Guía · Hipotecas de alta financiación

Hipotecas al 90 por ciento: bancos, requisitos y ahorro necesario en 2026

Financiar el 90% del valor de referencia reduce la entrada frente a una hipoteca estándar, pero exige un perfil sólido y suficiente liquidez para impuestos y gastos. Revisamos productos y programas vigentes en España.

01Financiación altaNo equivale a aprobación automática
02Tasación y compraventaSe utiliza el menor valor como referencia
03Solvencia primeroIngresos y deuda siguen siendo decisivos
04Ahorro residualImpuestos y gastos no desaparecen
Actualizado: 21 de septiembre de 2026Lectura: 29 min.Credalye · Hipotecas en España
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Guía CredalyeLa hipoteca adecuada no es la más alta que te concedan, sino la que sigue dejando margen en tu presupuesto.
Credalye · EspañaUna hipoteca con financiación elevada reduce la entrada, pero aumenta la importancia de la solvencia y de una compra bien dimensionada.

Compara porcentaje financiado, cuota, ahorro restante, avales y condiciones antes de firmar arras.

Ver qué suele exigir el banco →

Qué es una hipoteca al 90 por ciento y en qué casos un banco puede financiar nueve de cada diez euros del valor de la vivienda

Una hipoteca al 90% permite financiar hasta nueve décimas partes del valor de referencia de la vivienda, normalmente el menor entre precio de compraventa y tasación. Frente al 80% habitual, reduce a la mitad la entrada sobre el precio de referencia: en lugar de aportar alrededor del 20%, el comprador necesita cubrir aproximadamente el 10%, además de impuestos y otros gastos.

No es un porcentaje disponible para todos los perfiles. En septiembre de 2026 existen productos específicos para jóvenes y programas públicos que permiten superar el 80%. Bankinter publica hipotecas jóvenes de hasta el 90%; CaixaBank indica opciones de primera vivienda de hasta el 90% en determinados convenios; otras entidades como BBVA o Kutxabank llegan incluso al 95% para compradores jóvenes.

Una financiación del 90% puede ser un punto intermedio útil: exige más ahorro que una hipoteca al 100%, pero financia menos capital, reduce la cuota respecto a ese escenario y deja al banco con un LTV algo más conservador. Por eso algunos compradores que podrían intentar el 100% prefieren no llegar al máximo.

Esta guía se centra en el funcionamiento del 90%, no en el 100%. Si necesitas eliminar por completo la entrada, consulta bancos que dan el 100% de la hipoteca y cómo conseguir una hipoteca al 100%.

Qué cambia entre una hipoteca al 80%, 90%, 95% y 100% y por qué diez puntos de financiación modifican ahorro, cuota y riesgo

El porcentaje financiado determina cuánto capital aporta el banco frente al valor de referencia de la vivienda. Al 80%, el comprador cubre alrededor del 20% con ahorro; al 90%, cubre el 10%; al 95%, el 5%; y al 100%, la entrada puede desaparecer sobre ese valor. En todos los casos siguen existiendo impuestos y gastos.

Financiar más reduce el desembolso inicial, pero aumenta la deuda. La cuota mensual y los intereses totales crecen si el plazo y el tipo permanecen iguales. También aumenta el LTV inicial, lo que deja menos margen si la vivienda pierde valor o si necesitas vender pronto.

Para el banco, pasar del 80% al 90% implica asumir más exposición sobre la garantía. Por eso suelen aparecer requisitos adicionales: edad, primera vivienda, ingresos mínimos, aval público, plazo máximo o condiciones específicas. El porcentaje no es una mera elección del cliente.

El 90% puede equilibrar acceso y prudencia cuando tienes algo de ahorro pero no suficiente para una entrada del 20%. La decisión debe considerar cuánto dinero conservarás después de la compra, no solo cuánto puedes reducir la entrada.

Si el 90% no cubre el ahorro disponible pero tampoco necesitas una financiación total, consulta cómo funciona una hipoteca al 95% y qué perfiles pueden acceder a ese tramo intermedio.

Qué bancos publican opciones de financiación del 90% o superiores en 2026 y cómo interpretar sus porcentajes sin confundir productos distintos

Bankinter publica una Hipoteca Joven 90 para menores de 36 años, con financiación de hasta el 90% del menor entre precio y tasación. CaixaBank comunica que puede ayudar a conseguir hasta el 90% de la primera vivienda mediante convenios disponibles según comunidad autónoma, y su portal Facilitea menciona financiación de hasta el 90% para compradores jóvenes en determinados acuerdos.

BBVA no se limita al 90% en su producto joven: publica hasta el 95% para menores de 36 años. Kutxabank también anuncia hasta el 95% en su Hipoteca Joven. Estas opciones son relevantes porque una persona que necesita exactamente un 90% puede solicitar un porcentaje inferior al máximo si el banco aprueba la operación.

Unicaja muestra programas con porcentajes que van desde el 95% hasta el 100% según territorio, además de su financiación estándar. La existencia de un máximo superior no significa que todos los solicitantes reciban ese porcentaje. El banco ajusta la operación a solvencia, tasación y requisitos del programa.

Las cifras deben verificarse justo antes de solicitar porque los convenios cambian. La tabla siguiente resume rutas publicadas, no un ranking comercial.

EntidadRuta publicadaFinanciación máxima indicadaCondición destacada
BankinterHipoteca Joven 90Hasta 90%Al menos un titular menor de 36 años; vivienda habitual
CaixaBank / imaginConvenios de primera viviendaHasta 90% en varios programasDepende de comunidad y convenio
BBVAHipoteca JovenHasta 95%Menores de 36 años
KutxabankHipoteca JovenHasta 95%Condiciones para jóvenes
UnicajaProgramas joven / autonómicos95%–100% según programaTerritorio y requisitos públicos

Cuánto ahorro necesitas para una hipoteca al 90% y por qué tener un 10% del precio no significa que ya puedas cerrar la compra

Si el banco financia el 90% del menor entre tasación y compraventa, debes aportar al menos el 10% restante de ese valor. Pero la compra genera impuestos y otros gastos que pueden elevar el desembolso. La cantidad exacta depende de vivienda nueva o usada, comunidad autónoma y circunstancias personales.

También necesitas pagar la tasación y reservar dinero para mudanza, muebles, reformas o imprevistos. Aunque el banco asume determinados gastos de formalización del préstamo, eso no elimina los costes propios de la compraventa.

Una tasación inferior al precio aumenta el ahorro necesario. Si compras por 220.000 euros y la vivienda se tasa en 200.000, un 90% sobre la tasación serían 180.000 euros. La diferencia hasta el precio sería de 40.000 euros, no de 22.000.

Por eso, calcula el ahorro sobre varios escenarios y evita agotar toda la liquidez en la entrada. El objetivo de una hipoteca al 90% es facilitar acceso sin dejar al hogar sin margen financiero.

Además del ahorro mínimo, conviene separar una reserva que no forme parte del dinero destinado a la firma. Una vivienda recién comprada suele concentrar gastos en pocos meses: altas de suministros, pequeñas reparaciones, comunidad, seguros y compras básicas. Si para alcanzar el 10% de entrada necesitas vaciar por completo tus cuentas, el 90% puede seguir siendo demasiado exigente para tu situación. El objetivo es reducir la barrera de acceso sin transformar el primer año de propiedad en una sucesión de nuevas deudas.

Cómo funcionan las opciones de Bankinter y CaixaBank para acercarse al 90% y qué requisitos publicados conviene revisar

Bankinter publica una Hipoteca Variable Joven 90 y una Hipoteca Fija Joven 90. La financiación puede alcanzar el 90% del menor entre precio de compra y tasación para vivienda habitual. Al menos uno de los titulares debe tener menos de 36 años.

En la modalidad variable joven 90, la entidad publica además ingresos mínimos conjuntos de 2.000 euros mensuales para los titulares. La fija joven 90 indica plazo máximo de treinta años y se dirige a la compra de primera vivienda. Estas condiciones pueden actualizarse, por lo que deben comprobarse antes de solicitar.

El 90% es el máximo publicado, no un importe garantizado. La entidad revisa ingresos, deudas, estabilidad, edad, vivienda y tasación. Si el análisis de solvencia aconseja un capital menor, el banco puede reducir el porcentaje aunque el producto admita hasta el 90%.

Bankinter también comercializa vías con aval ICO que pueden llegar al 100% para quienes cumplen el programa. Comparar 90% y 100% dentro de la misma entidad ayuda a medir cuánto cambia la cuota y el ahorro requerido.

CaixaBank indica en su área de hipotecas que puede ayudar a conseguir hasta el 90% del valor de la primera vivienda cuando existe un convenio disponible en la comunidad autónoma. A través de imagin también muestra programas territoriales dirigidos a compradores jóvenes y primera vivienda.

Esto significa que el porcentaje elevado puede depender de una garantía o acuerdo regional, no de la hipoteca estándar de CaixaBank para cualquier cliente. Debes comprobar si tu comunidad tiene un programa activo, qué edad exige, si hay residencia previa y qué precio máximo admite.

La página de aval ICO de CaixaBank explica además la operativa de la línea estatal y sus requisitos, aunque sus formularios pueden establecer límites propios de financiación dentro de la política de la entidad. La existencia del aval no obliga al banco a ofrecer el máximo teórico.

Si tu objetivo es exactamente 90%, pregunta por la vía concreta aplicable a tu territorio y pide que el estudio indique sobre qué valor se calcula. La respuesta debe diferenciar precio, tasación y porcentaje final.

Mujer con una taza caliente revisando información en una mesa de madera
FINANCIACIÓNCuanto mayor sea el porcentaje financiado, más importante es mantener margen de cuota y ahorro después de la compra.

Cómo encajan los avales públicos y las ofertas de BBVA o Kutxabank cuando buscas una financiación del 90% o algo superior

Los avales públicos cubren parte del riesgo frente a la entidad y permiten que el banco estudie un porcentaje superior al habitual. La línea ICO para primera vivienda puede llegar a apoyar operaciones de hasta el 100% del menor entre tasación y compra, mientras distintos programas autonómicos fijan porcentajes propios.

Si solo necesitas 90%, no estás obligado a utilizar el máximo del programa. El banco puede estructurar una operación de menor LTV si encaja con tus ahorros. Esto reduce capital y puede simplificar la sostenibilidad de la cuota.

Los avales tienen requisitos de edad, residencia, primera vivienda, ingresos, patrimonio, precio máximo o composición familiar. La adenda estatal de 2026 prorrogó la formalización de operaciones ICO hasta el 31 de diciembre de 2027 y fijó, entre otros cambios, un límite patrimonial de 150.000 euros por solicitante.

El aval no sustituye el estudio bancario. Cumplir las condiciones públicas te hace elegible para la garantía, pero la entidad conserva la decisión sobre solvencia y concesión.

BBVA publica una Hipoteca Joven de hasta el 95% para menores de 36 años, calculada sobre el menor entre tasación y compraventa. Si necesitas un 90%, un producto cuyo máximo es 95% puede ser válido porque no es obligatorio pedir todo el porcentaje disponible.

Kutxabank también publica hasta el 95% para jóvenes. La oferta incorpora condiciones de bonificación y un tratamiento específico para este colectivo. Como siempre, el banco decidirá el porcentaje real después de revisar el expediente.

Pedir menos que el máximo puede mejorar la cuota y el LTV. Si tienes suficiente ahorro para aportar un 10%, no tiene sentido financiar un 95% solo porque esté disponible, salvo que conservar esa liquidez tenga una utilidad financiera clara y el coste adicional sea asumible.

Compara la TAE y las vinculaciones, no solo el porcentaje. Un 95% con seguros y condiciones costosas puede ser menos interesante que un 90% con un coste total inferior.

Qué requisitos suele mirar el banco para aprobar una hipoteca al 90% y por qué el perfil debe ser más sólido que en una financiación estándar

El banco revisa ingresos, estabilidad laboral, deudas, historial de pagos, edad, ahorro y vivienda. Al financiar el 90%, el colchón de garantía es menor que al 80%, por lo que la entidad puede exigir un expediente especialmente consistente o limitar este porcentaje a colectivos concretos.

Un contrato indefinido no es un requisito legal universal, pero la continuidad de ingresos pesa. Autónomos y trabajadores temporales pueden conseguir financiación alta si demuestran trayectoria y capacidad de pago, aunque el análisis suele requerir más documentación.

El ahorro sigue siendo una señal de disciplina financiera. Aunque solo necesites un 10% de entrada, llegar con fondos adicionales para impuestos y emergencias mejora la robustez de la operación. Una cuenta sin margen después de la firma aumenta el riesgo doméstico.

Antes de solicitar, revisa la guía de requisitos para pedir una hipoteca y calcula una cuota compatible con tus ingresos.

Las entidades también valoran la coherencia entre el precio de la vivienda y tu trayectoria financiera. Pedir un 90% para una vivienda cuyo precio multiplica ampliamente tus ingresos puede resultar difícil aunque no tengas otras deudas. En cambio, una compra moderada, una carrera laboral estable y un ahorro demostrado durante varios años pueden reforzar el expediente. El porcentaje alto funciona mejor cuando resuelve una falta de entrada acumulada, no cuando intenta compensar un presupuesto de compra demasiado elevado.

Qué nivel de ingresos y endeudamiento puede soportar una hipoteca al 90% y cómo afectan los préstamos personales a la aprobación

No existe un salario mínimo único para obtener el 90%. El ingreso necesario depende del capital, tipo, plazo y otras cuotas. El banco suma préstamos personales, tarjetas y obligaciones recurrentes para estimar cuánto margen queda para la nueva hipoteca.

Una financiación mayor eleva la cuota. Si con un 80% la operación ya se acerca al límite interno de esfuerzo, pedir un 90% puede provocar un rechazo o exigir un plazo más largo. El problema no se resuelve solo con más financiación.

Cancelar una deuda de consumo antes de solicitar puede liberar cuota y mejorar el estudio. Sin embargo, no conviene utilizar todo el ahorro en cancelar si después faltan fondos para la entrada y gastos. Compara ambos efectos sobre la operación.

Si solicitan dos titulares, se combinan ingresos, pero también se incorporan las deudas de ambos. La calidad del perfil conjunto depende de la suma de recursos y compromisos, no únicamente del salario mayor.

Cómo influye la tasación en una hipoteca al 90% y por qué el porcentaje puede quedarse corto si pagas por encima del valor tasado

El 90% suele aplicarse al menor entre precio de compraventa y valor de tasación. Esta regla impide que una compra por encima de valoración se financie automáticamente sobre el precio pactado. Si la tasación baja, la aportación propia sube.

Una vivienda de 250.000 euros tasada en 230.000 tendría un 90% de referencia de 207.000 euros. El comprador necesitaría cubrir 43.000 euros hasta el precio, además de impuestos y gastos. La diferencia es mucho mayor que el 10% que esperaba aportar.

Por eso conviene analizar comparables de mercado y no estirar el precio sin margen. La tasación se realiza de forma independiente y no tiene por qué coincidir con lo acordado entre comprador y vendedor.

Si la operación depende del 90% exacto, incorpora prudencia en el contrato de arras y pide al banco un estudio previo de solvencia antes de asumir compromisos difíciles de deshacer.

Madre e hija jugando con su perro en una habitación luminosa
HOGARUna entrada menor facilita el acceso, pero no elimina impuestos, tasación ni la necesidad de conservar un colchón.

Cómo elegir entre tipo fijo, variable o mixto cuando el banco ya te acepta el 90% y la comparación pasa del acceso al coste real

Una vez resuelto el porcentaje, compara la modalidad. El tipo fijo aporta estabilidad; el variable depende del euríbor más un diferencial; y el mixto combina un tramo fijo inicial con un periodo variable. El 90% no determina qué modalidad es mejor.

Financiar más capital amplifica cualquier diferencia de tipo. Una décima puede tener más impacto sobre 225.000 euros que sobre 200.000. Por eso la TAE y el coste total cobran especial importancia en operaciones de alto LTV.

Revisa también bonificaciones. Seguros, nómina, tarjetas o planes de ahorro pueden reducir el TIN pero elevar el coste de la relación. Compara el escenario bonificado y el no bonificado sobre el mismo plazo.

Si eliges variable o mixta, simula cuotas con un euríbor superior al actual. Una hipoteca al 90% deja menos margen inicial de patrimonio, por lo que conviene que el presupuesto mensual sea resistente a cambios.

Qué gastos debes pagar aunque consigas el 90% de financiación y cómo evitar quedarte sin liquidez después de firmar la compraventa

El 10% no financiado no es el único dinero que necesitas. La compra genera impuestos que dependen de vivienda nueva o usada y de la comunidad autónoma. También tendrás tasación y posibles gastos de mudanza, reforma, mobiliario o intermediación.

El banco asume determinados gastos de formalización hipotecaria, pero eso no significa que asuma los impuestos de comprar la vivienda. Confundir ambos bloques es una de las causas más frecuentes de presupuestos insuficientes.

Conserva un fondo después de la firma. Financiar al 90% tiene precisamente sentido para reducir la entrada; usar todo el ahorro restante en el cierre elimina parte de esa ventaja y puede obligarte a recurrir a crédito de consumo ante el primer imprevisto.

Calcula una reserva realista antes de decidir el precio máximo de vivienda. La compra debe seguir siendo sostenible después de recibir las llaves.

Cómo comparar dos ofertas al 90% utilizando la FEIN para saber cuál tiene menor coste y mejores condiciones más allá del porcentaje financiado

La FEIN recoge la oferta personalizada del banco. Para comparar, asegúrate de que ambas propuestas financian el mismo importe y utilizan el mismo plazo. Si una cubre 90% y otra 85%, una cuota menor no demuestra que sea más barata.

Revisa TIN, TAE, cuota, coste total, comisiones, productos vinculados y condiciones de amortización. Suma el coste de seguros si son necesarios para lograr la bonificación. El porcentaje de financiación debe ser una columna más de la comparación, no la única.

Comprueba también qué valor utiliza cada banco para calcular el LTV. Una entidad puede ser más conservadora con la tasación o reducir el capital si detecta una diferencia con el precio de compra.

La guía mejor banco para pedir hipoteca desarrolla cómo comparar ofertas sin convertir una lista de tipos en un ranking simplista.

Si una entidad condiciona el 90% a contratar seguros o a mantener determinados productos, calcula el coste durante varios años y compáralo con una oferta que financie algo menos pero tenga menos vinculaciones. Una diferencia de cinco puntos de financiación puede ser útil al principio, pero no debe ocultar cientos o miles de euros en costes recurrentes. La FEIN permite ordenar esas variables y separarlas de mensajes comerciales como 'hasta el 90%' que, por sí solos, no describen el coste final.

Cómo cambia la posibilidad de conseguir el 90% cuando compras con pareja, segundo titular o avalista y qué responsabilidad asume cada persona

Dos titulares pueden sumar ingresos y mejorar la capacidad de pago, pero el banco también incorpora las deudas y obligaciones de ambos. El resultado depende de la calidad conjunta del perfil. Una segunda nómina ayuda cuando realmente añade estabilidad y margen.

En productos jóvenes, revisa si la edad debe cumplirla uno o todos los titulares. Bankinter publica que al menos uno debe ser menor de 36 años para su hipoteca joven, mientras otros programas públicos pueden exigir condiciones a todos los adquirentes.

Un avalista puede reforzar garantías, pero no debe utilizarse para ocultar una cuota demasiado alta. El avalista asume una responsabilidad seria sobre la deuda y puede afectar a su propia capacidad de financiación futura.

Antes de añadir personas a la operación, entiende qué problema intentas resolver: falta de ingresos, falta de entrada o requisito de programa. La estructura más simple suele ser preferible si ya permite aprobar el 90%.

Por qué una hipoteca al 90% es mucho menos habitual para segunda vivienda y qué cambia cuando el inmueble no será tu residencia habitual

Los porcentajes altos se concentran en primera vivienda habitual y perfiles jóvenes porque los programas públicos persiguen facilitar acceso residencial. En segunda vivienda, las entidades suelen financiar un porcentaje menor y exigir más ahorro.

El banco considera que una residencia no habitual tiene un riesgo diferente y puede aplicar plazos más cortos o LTV más conservador. Los avales ICO de primera vivienda y muchos programas autonómicos no se aplican a una segunda residencia.

Si compras una segunda vivienda, no construyas el presupuesto suponiendo que recibirás 90%. Solicita el estudio específico y calcula una entrada mayor. La guía hipoteca segunda vivienda explica estas diferencias.

Intentar compensar una financiación menor con préstamo personal aumenta el endeudamiento y puede empeorar la aprobación. Es mejor dimensionar la compra con la aportación propia que realmente exige el producto.

Familia preparando el desayuno junto a una ventana luminosa
DECISIÓNCompara varias entidades sobre el mismo precio, plazo y porcentaje para entender el coste real de financiar más.

Qué riesgos tiene una hipoteca al 90% y cuándo puede ser preferible aportar más entrada aunque el banco esté dispuesto a financiarla

El primer riesgo es la mayor deuda inicial. Si el precio de la vivienda cae o necesitas vender pronto, tendrás menos patrimonio acumulado que con una entrada del 20%. Los gastos de compraventa tampoco se recuperan automáticamente en una venta temprana.

La cuota y los intereses son mayores. Si puedes aportar un 15% o 20% sin agotar tu colchón, conviene comparar el ahorro de intereses frente al valor de conservar esa liquidez. La decisión no debe ser automática.

Un plazo muy largo puede hacer que una financiación elevada parezca cómoda porque reduce la cuota, pero aumenta el coste total y prolonga la exposición a cambios personales y económicos. Evalúa el plazo junto con el LTV.

El 90% es útil cuando la barrera principal es reunir una entrada del 20% y la cuota sigue siendo sostenible. No es una herramienta para comprar una vivienda por encima de la capacidad real de pago.

También existe un riesgo de movilidad. Si cambias de ciudad, de trabajo o de proyecto familiar poco después de comprar, vender una vivienda con una deuda todavía cercana al 90% del valor puede dejar poco margen después de gastos e impuestos de la venta. Antes de asumir una financiación alta, piensa no solo en si puedes pagar la cuota actual, sino en cuánto tiempo esperas mantener la vivienda. Cuanto más corto sea el horizonte probable, más valor tiene comenzar con una aportación propia mayor.

Cómo negociar una hipoteca al 90% con varios bancos y qué argumentos pueden mejorar condiciones sin aumentar innecesariamente el capital

Solicita estudios comparables con el mismo precio, tasación estimada, capital y plazo. Si una entidad acepta el 90% pero otra solo el 85%, pregunta qué factor limita el porcentaje. Puede ser política interna, perfil o características de la vivienda.

Una entrada algo mayor puede servir para mejorar el tipo o reducir vinculaciones si el banco percibe menos riesgo. No negocies solo el porcentaje: pregunta por TAE, comisión, seguros y flexibilidad de amortización.

Las ofertas de BBVA o Kutxabank con máximos del 95% pueden servir como referencia si cumples perfil joven, aunque solo necesites 90%. Bankinter ofrece una referencia directa con su producto Joven 90. Los convenios regionales de CaixaBank y otras entidades amplían el mapa según territorio.

Una FEIN de otra entidad puede ayudar a negociar una mejora. Mantén la comparación sobre la misma operación para que el banco pueda responder con una contraoferta útil.

Lleva a cada banco una ficha sencilla con precio, ahorro aportado, capital solicitado, plazo y deudas existentes. Esa homogeneidad evita que una entidad calcule sobre 30 años y otra sobre 25, o que una incluya productos que la otra no exige. Cuando las bases son iguales, puedes detectar si la mejora real viene del tipo, del porcentaje financiado o de las bonificaciones. Negociar con datos comparables es mucho más eficaz que limitarse a pedir que 'igualen' una oferta sin explicar sus condiciones.

Qué alternativas tienes si el banco no aprueba el 90% y cómo reducir el ahorro necesario sin empeorar tu solvencia con deuda de consumo

Si el banco se queda en el 80% o 85%, pregunta si existe un producto joven o un convenio público aplicable. Un aval autonómico o estatal puede elevar la financiación sin añadir una cuota de préstamo personal.

También puedes reducir el precio de compra o esperar a aumentar ahorro. Cada euro menos de capital mejora cuota, intereses y LTV. En ocasiones, buscar una vivienda algo más barata produce una mejora más sólida que forzar el porcentaje.

Evita completar la entrada con crédito al consumo sin informar al banco. Esa deuda aparecerá en el análisis y puede reducir la cantidad hipotecaria aprobada. La solución puede terminar anulando el beneficio que buscabas.

Si tu barrera es exclusivamente el ahorro y cumples requisitos, explora programas de primera vivienda. Si el problema es capacidad de pago, la solución debe centrarse en precio, deuda e ingresos, no en elevar la financiación.

Checklist final para saber si una hipoteca al 90 por ciento encaja con tu compra antes de firmar arras o solicitar la oferta definitiva

Confirma cuánto financiará el banco sobre el menor entre tasación y compraventa y calcula la aportación propia en un escenario de tasación algo inferior. Suma impuestos, tasación y gastos de instalación. Conserva una reserva después de la firma.

Revisa si cumples edad, primera vivienda, residencia e ingresos del producto o programa. Pide un estudio de solvencia antes de comprometerte y evita tratar una simulación como si fuera aprobación.

Compara varias entidades con el mismo capital y plazo. Revisa TAE, vinculaciones, comisión, amortización anticipada y cuota en escenarios de tipos distintos si la hipoteca no es fija.

Por último, decide si realmente necesitas el 90%. Si puedes aportar algo más sin quedarte sin colchón, una financiación menor puede reducir cuota e intereses. Si el 90% es lo que permite comprar sin tensionar tu ahorro, puede ser un punto intermedio razonable frente al 100%.

Antes de firmar, verifica también el dinero que conservarás treinta días después de la compraventa. Esa cifra es tan importante como el porcentaje financiado. Si el 90% te permite mantener una reserva razonable y la cuota deja margen mensual, la estructura puede cumplir su objetivo. Si aun con el 90% necesitas crédito adicional para impuestos, muebles o gastos ordinarios, conviene bajar el precio de compra o posponer la operación en lugar de sumar nuevas cuotas desde el primer mes.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre hipotecas al 90 por ciento

Respuestas directas sobre financiación, ahorro, avales, tasación y aprobación bancaria.

¿Qué bancos dan hipotecas al 90 por ciento en 2026?

Bankinter publica una Hipoteca Joven 90. CaixaBank muestra opciones de hasta el 90% en determinados convenios de primera vivienda. BBVA y Kutxabank publican productos jóvenes de hasta el 95%, por lo que pueden estudiar porcentajes inferiores según perfil.

¿Cuánto dinero necesito ahorrado para una hipoteca al 90%?

Necesitas cubrir al menos la parte no financiada sobre el valor de referencia y además impuestos, tasación y otros gastos de compra. Si la tasación es inferior al precio, la aportación propia puede ser mayor del 10%.

¿Una hipoteca al 90% es solo para jóvenes?

No necesariamente, pero gran parte de las ofertas públicas de alta financiación se concentran en jóvenes, primera vivienda y programas de aval. Fuera de esos perfiles puede ser más difícil superar el 80%.

¿Es mejor un 90% que un 100%?

Depende del ahorro y la cuota. El 90% exige más entrada, pero financia menos capital y suele reducir intereses y endeudamiento respecto al 100%.

¿Puedo pedir el 90% para una segunda vivienda?

Es mucho menos habitual. Las entidades suelen aplicar porcentajes más bajos a segunda residencia y los programas públicos de primera vivienda normalmente no son aplicables.

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